Ponte al Día

¿Me estoy limitando a mí mismo con mis creencias?

Vivir en base a nuestras creencias o prejuicios es como ir colocando envases etiquetados a todo aquello con lo que nos relacionamos. Esa forma de funcionar nos está impidiendo ver las cosas como son, está evitando que disfrutemos de su frescura, y está haciendo que nos sintamos separados de la realidad.

Decía Ortega que “las ideas las tenemos, pero vivimos en nuestras creencias”. Con eso quería decir que interpretamos todo desde unas creencias que jamás cuestionamos, como “soy una persona”, “este mundo es real”, “el fuego quema” y “necesito comer para sobrevivir”.

Pero resulta que todos hemos oído hablar de faquires a quienes no les quema el fuego, e incluso puede que hayamos visto el documental Vivir de la luz, en el que muestran a varias personas que llevan años sin comer.

Y ante estas anomalías (y otras como el efecto placebo y el efecto nocebo) empezamos a sospechar que nuestras creencias actúan como puertas que abren o cierran nuestro potencial.

Ya nos dejó dicho Tony de Mello: “Tu infelicidad tiene una sola causa: las falsas creencias que alberga tu mente.”

Pero la buena noticia es que si hemos sido capaces de crear toda esa estructura de creencias, también está en nuestra mano dejarla a un lado y recuperar nuestra unidad esencial.

Y es que por fin estamos entendiendo que nuestras creencias no deberían ser conclusiones que deducimos de nuestras experiencias, sino decretos que crean nuestra realidad.

desprogramateEl libro Desprográmate. Libérate de tus creencias limitantes se adentra de forma sencilla en el complejo mundo de las creencias, que todo buscador serio debe acabar cuestionando.

Comprende varias secciones que exponen:

– La dinámica operativa de nuestras creencias: su utilidad, sus limitaciones y sus consecuencias.

– Las fases por las que pasamos en nuestro crecimiento respecto a nuestras creencias:

                        El niño: creer lo que nos cuentan.

                        El aspirante a sabio: creer lo que vemos.

                        El aspirante a vidente: creer lo que no vemos.

                        El aspirante místico: no creer lo que vemos.

                        El aspirante a mago: creer lo que queremos crear.

                        El aspirante a dios: dejar de creer, y saber.

– Una relación de falsas creencias comunes que están limitando nuestro crecimiento.

– Algunos métodos que nos permiten desprogramarnos.

Cuestionar las creencias limitantes es un trabajo que todo buscador comprometido acometerá antes o después. Y este libro es una herramienta para facilitar enormemente el proceso.

Link: http://www.editorialfaro.com/index.php?option=com_virtuemart&view=productdetails&virtuemart_product_id=17&virtuemart_category_id=1&Itemid=8

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Recomendamos

Viajes que nutren el alma

Nº visitas a nuestro blog

  • 236,727 visitas
A %d blogueros les gusta esto: