Blog de Viajes Sagrados, contenido sobre lugares de poder, reflexiones y practicas energeticas

El sueño hecho realidad

Hace poco reflexionaba sobre el proceso que ha tenido lugar: desde la percepción  fugaz de la intuición sentida acerca de escribir un libro –por ejemplo- hasta la efectiva materialización del mismo. De hecho, meditaba sobre el sendero hollado que lleva a una persona a culminar un anhelo, una pasión, un sueño. Es este un camino coloreado de matices diversos, de variadas emociones, de anchas autopistas pero también de barreras aparentemente infranqueables. Voces que fortalecen y animan entremezcladas con otras que coaccionan y reprimen. Lanzarse a la aventura en pos de la realización de un sueño atrevido, desafiante, es como subirse a una atracción del estilo de la montaña rusa. Sí, cierto, siempre existe la posibilidad de bajarse, de abandonar…

 Al comienzo, cuando el sueño, la idea, es todo lo que hay, las energías fluyen libres, ágiles, felices. Pero cuando el impulso interior se orienta hacia el intento, la concreción de esa idea, las fuerzas saboteadoras puede que alcen la voz. Puede que  inquieran al ser humano audaz que desafía su propia vida llena de rutinas y costumbres invadiendo su mente con reprimendas tales como: “¿En qué camisas de once varas te estás metiendo?, ¡Tú no eres un escritor profesional!, ¡No tienes un currículo, una formación académica que te avale!, ¡Nadie leerá tu libro!…”

Estos mensajes pueden provenir del exterior, de según quien no desee que nos atrevamos a desafiarnos. Pero la voz que con más fuerza se va a oír será la del saboteador interior que habita en la mente de muchos. En la mía, por ejemplo. Estos mensajes descarnados, autoritarios, inquisidores, hacen mella. La consecuencia no se hace esperar: El frenazo en seco del desarrollo de la idea sucede sin solución de continuidad.

Es en ese instante cuando el rumbo de la aventura toma una nueva orientación. Atravesar la puerta desde el mundo en donde habitan los potenciales es sencillo. El segundo portal, el que media entre el mundo de las ilusiones y el de las ideas que toman cuerpo es otra cosa. Se me asemeja a la “prueba del algodón”, aquella que sirve para confirmar que la voluntad de la realización de nuestro sueño transcurre por el sendero adecuado. Son esos momentos ingratos, esos obstáculos mentales que emergen desde nuestro interior. Pensamientos limitadores absorbidos durante la niñez dentro del ambiente familiar, cultural o quizá que viajan con nosotros, incorporados a nuestros genes desde vidas anteriores a la presente.

Si nuestra historia personal nos ha llevado a este punto, la realización del sueño alcanza la encrucijada. Es el momento de la verdad para saber si el proyecto tan bellamente imaginado llegará a encarnar o, por el contrario, permanecerá definitivamente suspendido en el no-tiempo. Si el coste de oportunidad es suficientemente “caro”, el impulso interior se rebelará ante el establishment intelectual. Si al hacer la valoración moral, emocional, personal, de lo que podemos llegar a perder de no ser capaces de materializar nuestro atrevido anhelo, si el resultado de esa valoración se siente terriblemente lacerante, entonces un impulso interior nos aportará la fuerza que nos faltaba para continuar adelante y dar, por fin, forma a nuestro querido sueño. Y, desde ese instante, habrá un antes y un después en nuestra vidas.

Pero hay un “truco” que puede ayudar para que no caigamos en esa falacia de arenas movedizas, cimas inalcanzables y muros insalvables. Consiste en que cualquier sueño que deseemos cumplir,  que sintamos con pasión en nuestro interior, al cerrar los ojos, lo visualicemos para nosotros mismos. Cualquier creación que brote de nuestra ilusión y alegría internas la veamos para ser realizada para nuestra personal satisfacción. Porque nos apetece hacerla realidad. Por que sí. Sin más.

 Estos próximos días van a ver la culminación de un sueño. El sueño de haber escrito y publicado el primer libro. En pocos días tendré en mis manos el primer ejemplar de “Reencuentro en la Montaña” *, editado por Ushuaia, en donde relato mis experiencias vividas en los viajes a Mount Shasta. Vivencias que han significado un antes y un después en mi desarrollo como ser humano multidimensional. Y aprovechando la ocasión, desearía  añadir que he tenido el honor  de que Susana Ortega haya prologado la obra.

 Francesc Boguña

http://gotasdeamanecer.blogspot.com.es/

*Reencuentro en la Montaña. Experiencias vividas en los viajes a Mt. Shasta, Francesc Boguñà Chesa, Ushuaia Ed., 2013.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Recomendamos

Viajes que nutren el alma

Nº visitas a nuestro blog

  • 305,672 visitas
A %d blogueros les gusta esto: