Blog de Viajes Sagrados, contenido sobre lugares de poder, reflexiones y practicas energeticas

El Oraculo de los Dioses: Delfos

El ónfalos de Delfos

El Delfos que hoy visitamos no es el original. Pero su sabiduría y su fuerza siguen aún vivas, para todo aquél que lo quiera desentrañar y sentir.

Delfos estaba consagrado al Dios Apolo. El oráculo délfico se hacía sobre una piedra circular, el ónfalos,  o centro del mundo, bajo la que estaban depositadas cenizas de la serpiente Pitón. El oráculo era efectuado por una pitia o pitonisa, sentada sobre un trípode.

Con estos sencillos mimbres construiremos nuestro cesto para irnos contentos y satisfechos de nuestro peregrinaje a Delfos; y, tal vez, un poco más sabios para poder cantar lejos de él sus alabanzas cuando recordemos el monte Parnaso, bajo cuya protección, se alza Delfos.

Apolo aparece en la Ilíada de noche, como un dios lunar, acompañado de su arco de plata,  uno de los regalos de su padre Zeus, y brilla como ella, por eso es llamado el toxóforo o Señor Arquero. Más tarde, hacia el siglo VIII a.e.C también fue asimilado a un dios solar.

Apolo nace el día séptimo y vive bajo este número. Su lira, regalo de su padre Zeus, esta tensada con siete cuerdas; en su nacimiento los siete cisnes sagrados, otro de los regalos de Zeus, dan siete vueltas cantando a la isla de Délos, en donde, Leto, su madre, le trae al mundo. El siete es el número de la perfección, el que une simbólicamente el cielo y la tierra, las tinieblas y la luz, el principio masculino y el femenino. Apolo, el dios de la eterna juventud y la belleza, además,  es el símbolo de la victoria sobre la violencia, del autodominio sobre el entusiasmo y, en definitiva, del equilibrio; pues no en vano es hijo de Zeus, y nieto de un titán, Ceo, padre de Leto. Apolo tenía por hermana gemela a Artemis, la señora y protectora  de los animales salvajes. Ella es la que da la muerte a la serpiente-dragón  Pitón, dueña primigenia de Delfos, para que su madre, Leto, pudiera dar a luz a su hermano, Apolo.

Apolo hablaba en el templo a través de un oráculo: una mujer anciana de vida limpia e inmaculada. Esta mujer adoptó el nombre de Pitia y se sentaba sobre una sima en la que había  caído el cuerpo muerto de la serpiente Pitón. Los vapores que emanaban de la serpiente en descomposición ponían en trance a la Pitia y permitían a Apolo poseer su espíritu y era entonces cuando pronunciaba sus acertijos u oráculos sentada sobre un trípode, que era el único objeto sobre el que podían manifestar su voluntad los dioses.

El trípode es pues,  el controlador de las pulsiones telúricas convertidas en armonía o la insignia de la sabiduría apolínea. No hay que olvidar que el número tres es el símbolo dinámico de la relación entre el fuego y el cielo, puesto que la inspiración es una chispa que viene de las alturas y esa chispa se deposita en el cuatro, que simboliza la tierra en forma de copa o  círculo que corona el trípode,  representada por la Pitia que profetiza como receptáculo de las influencias celestes, representadas por las flechas del arco apolíneo, pero aislada o separada por el trípode o en éxtasis de perfección y armonía por encima de los deseos terrestres.

La elección de la pitonisa se hacía sin ninguna tener en cuenta su clase social. Sólo se le exigía una condición: que su vida, y por tanto sus actos, fuesen limpios de toda mácula. El consultante  debía ser examinado por la Pitia, antes de hacer su consulta; la cual, siempre era efectuada el día séptimo del mes en lo más profundo del templo de Apolo, que era un espacio conocido como el áditon.

Los pasos esenciales de los ritos de iniciación nos llevan, generalmente, a la muerte de la persona vieja y al renacimiento de la persona nueva y las condiciones de acceso a este rito son semejantes en gran número de ritos iniciáticos.

En Delfos, en el templo de Apolo, en su frontispicio, estaba escrita la frase: conócete a ti mismo. Esta frase, no exenta de tintes interrogatorios, era dirigida por Apolo a todos los que se acercaban al templo para inquirir respuesta a sus preguntas. La frase no era una cuestión fácil de entender, aunque pudiera pensarse lo contrario; ya que, en su misma cuestionabilidad, estaba la respuesta. No en vano el peregrino pisaba tierra donde los acertijos eran la moneda de cambio.

Teniendo en cuenta que el culto de Apolo era un culto luni-solar  la respuesta tenía que tener equivalencia con ese culto y ésta no podía ser otra que: si me conozco, y me conozco verdaderamente, no puedo ser otra cosa que la luz que tú eres.

El templo de Apolo, como tantos otros lugares sagrados, era un rito de paso en la antigüedad o una puerta de luz, y ante un rito de paso, no hay más remedio que desprenderse de todo  aditamento y reconocer que sólo el espíritu o la luz es lo que traemos y lo que nos llevamos de nuestra experiencia mundana.

De cada persona depende que la claridad no sea excesivamente empañada por la obscuridad de sus experiencias terrestres para poder comprender la respuesta que le dará la Pitia a su destino, ante un dios que era la plasmación viva de la luz en las dos formas que iluminan la tierra: lunar y solar.

Además, no hay que pasar por alto, que también en el fondo del templo apolíneo y sólo accesible para la pitia que profetizaba el oráculo había otra frase que contestaba a la del frontis: pues así conocerás a Zeus.

Alberto Garcia

www.viajessagrados.com

Publicado en Espacio Humano Marzo 2010

Etiquetado como:

2 comentarios »

  1. Buen texto… para leer despacio, a pleno sol…

  2. ME FASCINA ESTE TIPO DE LECTURA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Recomendamos

Viajes que nutren el alma

Nº visitas a nuestro blog

  • 305,672 visitas
A %d blogueros les gusta esto: