Ponte al Día

Dos noches mágicas hay en el año

Dos noches mágicas hay en el año… con estas palabras mi amiga Esperanza iniciaba una conversación para hablarme de los misterios y fuerzas energéticas del Universo, para iniciarme en los misterios del Cosmos de unos determinados días. Ahora, quince años después y habiendo vivido muchas fechas mágicas y sagradas, he aprendido que dependiendo de lo que necesites, hay unos días en el año y unos ciclos que son mejores que otros para nuestro fin en concreto.

Fechas que son fijas todos los años y que trascurren a través de los ciclos de la naturaleza, donde se abren puertas en muchos aspectos, y si adecúas tu trabajo personal a estas fechas, navegas en la Energía que recorre el Universo. En mi trabajo recorriendo lugares sagrados, he aprendido a seguir este devenir del Universo, y me ha hecho saber más sobre los tiempos, momentos concretos y disfrutar con la belleza de pertenecer al Universo y su fluir natural. En este fluir con la Naturaleza todo resulta más fácil y cómodo. Quizás mi aventura en estos lugares, recorriéndolos en fechas mágicas, me ha hecho sentir más lo que trasmito.

Dependiendo de las diferentes tradiciones, el año comienza un día determinado. Para nosotros hace apenas muy poco se inició el año nuevo, este día es muy importante porque aunque no marca nada la naturaleza, aprovechamos la riqueza energética de los mensajes positivos y la energía de saber que todo es posible, el inicio de un año en blanco, y depende de nosotros cómo rellenemos su interior…

El mundo actual todavía conserva parte de esa Magia antigua, aunque poco a poco parece que nos alejamos un poco más de la Naturalidad. El año tiene dos noches mágicas, marcadas por el sol, marcadas por las fuerzas de la luz y la oscuridad: la noche más corta y la noche más larga.

Según el calendario celta, que trascurre con el ciclo natural del mundo europeo Occidental, el año comienza el 1 de Noviembre. Empieza una época de reflexión, pues la naturaleza se ha apagado, los días son cada vez más cortos. Como sabéis, este día, la noche del 31 de Octubre al 1 de Noviembre, el velo entre los mundos está muy fino. Para muchas tradiciones marca un día muy importante, e incluso la iglesia católica lo tomó en sus celebraciones. Halloween, Samhain, o todos los santos, la comunión con nuestros ancestros, la noche perfecta para hablar con ese otro mundo y el inicio de la rueda del año para el hemisferio Norte.

La naturaleza sigue, los días son más cortos, la luz del sol se va apagando y aunque la energía de Gaia está viva, está dormida, se supone que ya ha sido fecundada y está esperando el nacimiento del Dios. La siguiente fecha mágica se encuentra rondando al solsticio de invierno, la noche más corta, y esperamos la festividad, el nacimiento del Dios, la Festividad del Sol, porque aunque es la noche más larga, tras este día la luz ganará a la oscuridad. Es el triunfo de la luz sobre las tinieblas para los celtas. Tras el solsticio tenían 12 días de celebraciones, pues es el momento de los inicios. Cómo veis nuestro fin de año cae en medio de estos 12 días de festividades, la magia nos aguarda y es el momento de los verdaderos comienzos.  Por ello iniciamos nuestro año con los más bellos rituales, para mostrarle al Universo que estamos dispuestos a poner de nuestra parte para que nos favorezca en aquello que solicitamos. Proyectamos nuestra intención para hacerla realidad, lo hacemos como una ofrenda.

Poco a poco los días van creciendo y nosotros con ellos, la naturaleza va despertando de su letargo, empieza a despuntar todo, el invierno se va acabando y poco a poco los días empiezan a alargarse, nos encontraremos en el día 2 de Febrero marcando la candelaria, cuando el dios es un niño pequeño que juega con la naturaleza, con la pequeña Diosa, cuando nosotros nos desperezamos y tenemos una conexión sin igual con la creatividad. No en vano este día es dedicado hacia la llama incandescente de Santa Brígida, representando a la Diosa Brigit, que ilumina la creatividad de los artistas. Fecha para que los inicios empiecen a materializarse.

Poco a poco nos acercamos al equinoccio de Primavera. Todos sabemos lo que ocurre en nuestro cuerpo en esta estación, hemos vuelto a nacer, y el simbolismo de la noche igual de larga que el día nos despierta a la Primavera; nuestra sangre se acelera, vibramos mejor con la naturaleza, nos empieza a apetecer salir más, la naturaleza empieza a mostrar su belleza, sus flores… Es el mejor día para romper con las cosas que nos retienen, pues es el momento de tener fuerzas para cortarlas. La estación de la primavera es de las más bonitas del año, en el ciclo del hombre se asemejaría a la adolescencia-Juventud, y todos los años pasamos por ello. Es cuando uno tiene fuerzas para tomar iniciativas, para vivir con todos y para todo.

En medio de la primavera encontramos el 1 de Mayo, la noche que trascurre del 30 de Abril al 1 de Mayo vuelves a encontrar los velos del otro mundo más finos, pero en este momento de celebración, disfruta, potencia las uniones. En el Ser humano sería la etapa donde nos unimos, nos casamos, para algunas tradiciones es cuando el dios y la Diosa se unen en Sagrado Matrimonio, cuando realmente se ha germinado la tierra y cuando su florecimiento es el más bello. (No en vano el mes de Mayo ha sido consagrado el mes de las Flores y el mes de María para la iglesia, o para la Diosa en la tradición celta). En esta noche hay que bailar, hay que gozar y disfrutar de lo que la Naturaleza nos ofrece… Pero realmente cuando el Dios y la Diosa están más fuertes, más plenos no es en este momento, es cuando se encaminan a ello. Lo mismo pasa con el ser humano, no es cuando iniciamos nuestras uniones cuando estamos en nuestro mejor momento, es el inicio de la gestación, es el inicio de la salida a la luz de todo aquello que hemos creado.

Por eso nos preparamos para la otra noche mágica del año; en España se celebra con la noche de San Juan, estamos en los alrededores del Solsticio de verano. En España sabemos que se saltan fuegos, es una Fiesta de máximo poder, de la plenitud total, pues a partir de aquí la noche empezará a ganar al Día. Pero esta noche es la más corta, hemos conseguido que la luz gane a la oscuridad, y en esta noche todo es posible. Pide tu deseo, será concedido, sobretodo si saltas el fuego. En el ser humano sería el inicio de la etapa adulta, aquella en la que sabemos lo que queremos y sabemos cómo lograrlo. Por ello el deseo es de fácil concreción, pues es la etapa del año donde no estamos tan efervescentes como en la primavera ni alicaídos como en invierno. Sabemos de nuestras energías, de nuestros miedos y nuestro cambio es sincero.

El día poco a poco será menor, y así nos acercaremos a otra fecha significativa, el 1 de agosto. Todavía estamos en plenitud, los días son largos, maravillosos, hace sol. El universo gira alrededor del día y de la noche, pues las noches son cálidas. Nos ofrecen abrigo y descanso. En el ciclo del ser humano es aquel momento en el que reconocemos quiénes somos, nuestro poder, nuestra limitación. Hemos recorrido parte de la vida, miramos atrás y estamos satisfechos, pues sabemos que lo que hemos recorrido es correcto. Hemos llegado a la plenitud y damos gracias por aquello que somos y tenemos. El mes de agosto trascurre en nuestro mundo en medio de las vacaciones, disfrutamos, reímos, nos divertimos, porque tras el trabajo bien hecho llega el merecido descanso.

Nos acercamos poco a poco al equilibro de nuevo entre el día y la noche, llega el Otoño, la recolección de los frutos. Es el momento de dar gracias por todo lo que hay y todo lo que habrá. En el ser humano es el momento de saber que la vida tiene un fin, pero como todo es eterno y cíclico, volveremos a nacer y damos gracias. En el trabajo personal daremos gracias por lo pasado, por el presente y el futuro que ha de venir… y empieza el ciclo del año de introspección, de balance, de preparación para el futuro. Iniciamos la preparación para el invierno, es el momento de las curas del cuerpo, pues poco a poco nos acercamos al descorrimiento de nuevo de los velos, cuando el Dios se muere y la Diosa pervive, aletargada, esperando el inicio de todo…

Aprovecha las fechas mágicas para potenciar tus deseos, celébralas, viaja en ellas, siéntelas y Vívelas, pues tus mayores cambios, emociones y sensaciones se unen con ellas… Dos noches mágicas hay en el año…

Susana Ortega

www.viajessagrados.com

Artículo publicado en Espacio Humano. Febrero de 2009.

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